Fotógrafo de Parejas en Cancún
Sin boda, sin anuncio, sin motivo obligatorio. Una hora en esta costa con alguien que sabe dónde cae la luz y cuándo dejar de hablar.
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Sin boda, sin anuncio, sin motivo obligatorio. Una hora en esta costa con alguien que sabe dónde cae la luz y cuándo dejar de hablar.
Planear una sesión para dosAlgunas están en su luna de miel. Otras cumplen diez años, o veinte. Otras reservaron una semana en Cancún, se dieron cuenta de que las únicas fotos de los dos juntos en cinco años son selfies con el brazo estirado, y decidieron arreglarlo. Todas son la misma sesión, y ninguna necesita justificarse.
Una hora alcanza. Es lo bastante corta para que nadie se canse de que le tomen fotos y lo bastante larga para movernos entre dos escenarios con la luz todavía buena. Dirigimos de principio a fin, porque casi nadie sabe qué hacer con las manos, y esa dirección es justo lo que hace que las fotos se parezcan a ustedes y no a un catálogo.
La misma hora, la misma dirección, la misma entrega. Lo que cambia es el escenario y qué estamos fotografiando en realidad.
La primera semana. Casi siempre la playa del hotel al amanecer, antes de que salga nadie y con la arena todavía rastrillada.
Cinco, diez, veinticinco años. Parejas a las que han fotografiado mal en cada evento familiar y nunca bien, juntos.
Sin ocasión. Están aquí, el agua es de ese color, y no existe una foto de los dos que le guste a alguno.
Ya comprometidos y con la boda planeada en otro lado. Una hora relajada aquí le gana a un estudio posado en casa.
Fotografiada desde lejos y con sesión inmediatamente después, cuando la respuesta es sí. Tiene su propia página porque se planea distinto.
Un vestido, un traje, una segunda puesta de algo que solo se usó una vez. La costa lo aguanta bien y la hora importa más que la ropa.
Lo más sencillo y lo que menos interrumpe. Sin traslado, sin horario y con la habitación a dos minutos. La mayoría de las sesiones empieza aquí.
Tramos largos y abiertos con el Caribe detrás y sin edificios en el cuadro. Mejor en los últimos noventa minutos de luz.
Agua dulce, piedra caliza y luz que cae por una abertura en la roca. Fresco, silencioso y lo contrario de la playa en todo. El viaje tierra adentro vale la pena.
Veinte minutos en ferry. Playa Norte es la única playa cercana que ve al oeste, así que es donde una sesión de atardecer sí tiene atardecer.
Un pueblo de pescadores media hora al sur, con su faro inclinado y sin hoteles sobre la arena. Más tranquilo que cualquier punto de Cancún.
Detrás de los hoteles, la laguna Nichupté ve al oeste. Manglar, agua quieta y el atardecer que la playa no puede darles.
Cancún está todo el año en horario del este, así que estas horas se sostienen en diciembre y en julio casi sin cambio.
Playa vacía, arena recién limpia, aire fresco y el sol saliendo del agua frente a ustedes. Cuesta una alarma temprana en vacaciones y es la mejor luz del día.
El sol ya bajó detrás de los hoteles y la playa queda en sombra abierta con el agua brillante enfrente. Cómoda, y la hora más fácil para salir de la habitación.
El cielo sobre la laguna guarda color cuando la playa ya está oscura. Corto, y vale quedarse.
Sol vertical, sombra dura bajo los ojos y arena blanca aventando luz hacia arriba. Preferimos decir que no y ofrecer otra hora antes que tomar la reserva.
Dónde se quedan decide qué playa usamos y cuánto camina alguien. Contestamos el mismo día hábil con la hora y la cifra.
No hace falta preparación ni accesorios. Traigan la ropa con la que saldrían a cenar aquí. Del resto nos encargamos nosotros, incluido qué hacer con las manos.
En alta resolución, descargable, sin marca de agua y sin fecha de caducidad. Casi todas las parejas la tienen antes de que acabe el viaje.
No. Luna de miel, aniversario, unas vacaciones, o simplemente que no existe una buena foto de los dos. Para nosotros son la misma hora.
Es el punto de partida normal, y es justo la parte por la que nos pagan. Van dirigidos todo el tiempo, así que no hay un momento en que se queden ahí parados decidiendo qué hacer.
Una hora alcanza, normalmente en dos escenarios. Hay sesiones más largas, pero casi todas las parejas descubren que a la hora deja de ser divertido.
Casi siempre en la playa de su propio hotel, porque es lo simple. Cenotes, Isla Mujeres, Puerto Morelos y el lado de la laguna son opciones, y les decimos cuál va con sus fechas.
De uno a tres días, en alta resolución, sin nada escrito encima y sin fecha de vencimiento en la galería.
Sí, y se planea distinto. Está en la página de propuestas sorpresa, donde todo el enfoque es no ser vistos de antemano.
Sí. Isla Mujeres, Puerto Morelos, Playa del Carmen y el norte de la Riviera Maya, sin cargo por traslado dentro de ese tramo. Tulum tiene su propia página.
Manden sus fechas y dónde se quedan. Respondemos el mismo día hábil con la hora en que sirve la luz, el escenario que usaríamos y lo que cuesta.