Fotógrafo de Bodas en la Playa en Cancún
La Zona Hotelera ve al este. Ese solo dato decide la hora de su ceremonia, sus retratos y si el sol queda detrás de ustedes o en sus ojos.
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La Zona Hotelera ve al este. Ese solo dato decide la hora de su ceremonia, sus retratos y si el sol queda detrás de ustedes o en sus ojos.
Consultar su fecha en la playaLa Zona Hotelera de Cancún es una franja angosta con el Caribe de un lado y la laguna Nichupté del otro. La arena ve al este. El sol sale del agua frente a su ceremonia y se mete por detrás, sobre la laguna, donde nadie monta una boda de playa.
Las parejas llegan esperando la boda de playa al atardecer que vieron en Pinterest, que casi siempre se fotografió en una costa del Pacífico, que sí ve al oeste. Aquí, una ceremonia a las cuatro pone el sol arriba y detrás de los invitados, y la luz en sus caras es la que rebota de la arena blanca, que es la más dura de esta costa. Eso no se arregla con un filtro. Se arregla con la hora, y nosotros la vamos a defender.
La misma cobertura que en cualquier boda, adaptada a un lugar que es al aire libre, público, con viento y que cambia con la temporada.
Arco, pasillo y la caminata por él, encuadrados con el horizonte a nivel y sin que los invitados queden en contraluz contra un cielo quemado.
La única hora en que el sol sale del agua justo detrás de ustedes. Rara, difícil de venderle a los invitados, y la luz más impresionante que da esta costa.
La media hora después de la ceremonia, trabajada sobre la línea del agua, donde la arena mojada duplica la luz y el color del mar sí se lee.
Cena sobre la arena, series de foquitos y pista montada en la playa. La luz baja en una costa abierta no se comporta como un salón.
Veinte minutos en ferry y el agua cambia de color. Playa Norte es la única playa cercana que ve al oeste, y por eso allí sí hay bodas al atardecer.
Dos personas y un testigo, o veinte. Una boda corta en la arena no necesita menos cuidado, necesita una hora más ajustada.
El viento del este entra desde el mar casi todas las tardes. Mueve velos, cabello y todo lo que no esté sujeto. Se planea con él en lugar de pelearlo, y un velo al viento suele ser la mejor foto del día.
El sargazo llega a esta costa aproximadamente de primavera a principios de otoño y varía de semana a semana. Los hoteles limpian su tramo cada mañana, así que una ceremonia temprana ve la arena más limpia del día.
En México toda la playa es zona federal hasta la línea de marea. El hotel controla sus camastros y su acceso, no la arena, y eso cambia dónde puede montarse legalmente una ceremonia y quién más puede salir en el cuadro.
La arena de Cancún es de piedra caliza, no de sílice, y se mantiene fresca y muy brillante. Avienta luz hacia arriba por debajo del mentón, lo que favorece a la hora correcta y castiga a mediodía.
Cancún está todo el año en horario del este y no cambia con el horario de verano, así que estas horas casi no se mueven entre invierno y verano.
El sol sale del Caribe frente a la ceremonia. Playa vacía, arena recién limpia, aire fresco. Casi nadie la contrata, y por eso se ve como ningún otro lugar.
El sol ya se metió detrás de los hoteles y la playa queda en sombra abierta con el agua brillante enfrente. Ahí es donde debería ir la mayoría de las ceremonias.
Algunos lugares solo liberan la playa a mediodía. Se puede trabajar con sombra, tiempos y el ángulo correcto hacia el agua, pero es una concesión y lo decimos antes de que contraten.
El cielo sobre la laguna, a sus espaldas, conserva color cuando la playa ya está oscura. Vale la pena salir un momento de la recepción, y se acaba rápido.
Qué hotel, qué tramo de arena, cuánta gente. Contestamos el mismo día hábil con la hora que sirve ahí y la cifra, por escrito.
Las coordinadoras ponen las cuatro de la tarde por costumbre, porque eso dice el folleto. Nosotros defendemos la hora real, en español, con ellas, antes de que ustedes aterricen.
Un solo estudio desde el primer mensaje hasta la ceremonia, con tope de doce bodas al año. La galería llega en uno a tres días, cuando todavía están en la costa.
En los últimos noventa minutos antes del atardecer, o al amanecer. La playa ve al este, así que una ceremonia de tarde queda en sombra abierta con el agua brillante enfrente, que es la luz que todo el mundo quiere.
Varía de semana a semana de primavera a principios de otoño y nadie puede prometer una playa limpia con meses de anticipación. Los hoteles rastrillan su tramo cada mañana, así que una ceremonia temprana la ve en su mejor momento.
En Cancún no, porque la costa ve al este. Para que el sol se meta en el agua hay que ir a Playa Norte en Isla Mujeres, a veinte minutos en ferry, y ahí fotografiamos con frecuencia.
Ninguna playa en México es privada. Los hoteles controlan su acceso y su mobiliario, pero la arena hasta la marea es zona federal. En la práctica el tramo de un hotel está tranquilo, y encuadramos para dejar fuera a desconocidos.
Casi siempre está por la tarde. Se sujeta lo que tiene que quedarse quieto, se deja mover el velo y el cabello, y deja de ser un problema para volverse lo mejor del cuadro.
Sí. Isla Mujeres, Puerto Morelos, Playa del Carmen y el norte de la Riviera Maya, sin cargo por traslado dentro de ese tramo.
De uno a tres días, así que casi todas las parejas ven la galería antes de que se acabe el viaje.
Manden el hotel, la fecha y más o menos cuánta gente. Respondemos el mismo día hábil con la hora que funciona en esa playa y lo que cuesta.